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Descentralización intrarregional: una deuda pendiente

Por Carolina Velásquez.

Lo que pasa en Puerto Gala y el pésimo estado de sus pasarelas es sólo un reflejo de cómo se ha ido abandonando a las localidades rurales, esto no pasa de un día para otro, son años en donde el Estado y el centralismo regional ha privado de servicios y apoyo a nuestras localidades.

Es evidente que Chile ha avanzado en materia de descentralización, existiendo actualmente más autonomía regional y, a partir de este año, autoridades electas como representantes de la región. Sin embargo, esto aún en la práctica no se traduce en una real capacidad de acción a escala local dependiendo constantemente de las decisiones que se toman en la capital; práctica que afecta tanto a escala nacional como a nivel regional, donde se evidencia una clara concentración de recursos y poder de decisión en Coyhaique como cabecera regional.

Nosotros, cuando hablamos de desarrollo local, como eje central consideramos que las zonas rurales debiesen ser visibilizadas desde diferentes dimensiones, de acuerdo a sus necesidades, pero también según sus potencialidades. Esto, cobra especial relevancia si observamos que después de las elecciones de Gobernadores Regionales, se empieza a hacer cada vez más evidente la importancia de avanzar administrativamente en términos de descentralización y también en aspectos financieros, donde siguen existiendo brechas de acceso en los territorios para conseguir la tan necesaria autonomía regional.

Así mismo, aún se requiere que tanto el Estado como los Gobiernos Regionales y Locales gestionen aspectos tan necesarios como lo son equipamientos e infraestructura y, más aún, que se trabaje en garantizar derechos sociales mínimos como el acceso a la educación, trabajo digno, vivienda, conectividad y servicios básicos; porque acá en la región sabemos que en muchas ocasiones, abordando de manera justa y responsable estos aspectos, no sería necesario abandonar nuestras localidades y/o ruralidades para tener acceso a una vida digna.

La evidencia, permite afirmar que la migración campo-ciudad promueve el desarraigo y deteriora el sentido de identidad de sus habitantes, generando a su vez nuevos ciclos de pobreza y vulnerabilidad debido a la falta de redes y vínculos; razón por la cual este proceso se vuelve contraproducente para un real desarrollo humano. En otras palabras, se vuelve en contra de lo que representa nuestra vida en la Patagonia, y la importancia de visibilizar las identidades locales y/o rurales de nuestra región.

Es por esto que la solución no pasa por la migración de nuestros campos, sino todo lo contrarios. Consideramos que se requiere avanzar hacia la generación de condiciones de acceso y servicios que contribuyan a mejorar la calidad de vida de sus habitantes sin perder su identidad ni vocación socio-productiva. Ese será nuestro norte, y para eso estamos trabajando.

Debemos visibilizar las potencialidades territoriales, solemos hablar de lo que les falta a las localidades rurales y no siempre lo que se podría fortalecer, resguardar y/o conservar, esto para nosotros es importante considerar y comprender ya que cada territorio es distinto, y se debe respetar su historia. Debemos tener la capacidad de articularnos participativa y comunitariamente en el proceso de desarrollo territorial que se llevará a cabo descentralizando nuestra forma de trabajo e incluyendo las voces de todos los territorios de Aysén.

Atención: Tehuelche Noticias