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Constituirnos y gobernarnos: Es tiempo de todos los pueblos y de todos los cuerpos

Cuando pienso en la necesidad, pienso en aquello que históricamente se nos ha sido negado como mujeres y en lo que hemos logrado en un siglo; la resistencia y participación que hemos requerido para llegar, por ejemplo, a discutir sobre paridad en la política, equidad, o sobre el aborto. Los feminismos han puesto sobre la mesa temas que han tensionado la vida social y la manera de concebir el poder. La que avanza le abre camino a las que vienen (un dos tres por mi y por todas mis compañeras), y esa huella es clara en estos momentos que vivimos como país; de decisiones y cambios, no solo por las elecciones que se aproximan, o por la instalación de la convención constitucional, sino que en el siguiente paso que es la implementación de la Nueva Constitución. Este proceso que nos invita a pensarlo todo, a cuestionarlo todo, a opinar. Y más allá de las propuestas que presentemos, quienes seamos electos y electas para representar a nuestra región en la Cámara de Diputadas y Diputados, será esencial para este territorio. 

Pienso en mi historia, en la historia de las mujeres de Aysén. Nuestra región es un desafío administrativo y político. Pienso en mi abuela cuando llegó al sector del Pollux, pienso en las personas que vienen recién llegando a la región con una esperanza intacta. Asumo esta candidatura como un compromiso con la comunidad, para que mi trabajo legislativo sea un espacio de comunicación y participación. Cuando hablo de este territorio hablo de arraigo, de emocionalidad, de patrimonio, cultura y todas aquellas características que nos hacen una comunidad. Pienso en las redes que tenían nuestros abuelos, que aún estando a kilómetros, se trasladaban grandes distancias para ir ayudar, o a algún velorio. Pienso en lo que tenemos que aprender de la ruralidad para cuidarnos.

Durante muchos años he articulado, coordinado y colaborado en el desarrollo de la comunidad, sin embargo, nunca fue suficiente para canalizar las demandas que nos convocan, desde la ruralidad, la economía local, las mujeres, el medioambiente; y las demandas pendientes del Movimiento Social del que ya será una década. Aquí nací y aquí me he desarrollado, por eso estoy en este proyecto político, porque es una vía para concretar palabras que muchas veces se llevó el viento, para traducir en leyes nuestras necesidades y sueños de nuestra gente. La política regional apela a una mayor autonomía y a la descentralización. Vivimos en una región rica en biodiversidad y también vulnerable, por lo que debemos apostar por un desarrollo sustentable, tomando en cuenta las temáticas urgentes y las que debemos priorizar para un desarrollo a escala humana. Debemos considerar el crecimiento de población permanente de nuestra región. Mirarnos.

Marianela Molina Mansilla 

Candidata a Diputada por la región de Aysén 

Apruebo Dignidad  – Revolución Democrática – MODATIMA.