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Autoridades coinciden en la importancia de ajustar las leyes ambientales para decidir proyectos que afectan la biodiversidad

FUENTE: TEHUELCHE NOTICIAS / 5 de agosto de 2021

*A propósito de la iniciativa del empresario Miguel Torres que pretende plantar monocultivo de pino en Coyhaique Alto.

El anuncio de la plantación de un total de cinco millones de árboles de pino ponderosa en Aysén, por parte de la familia catalana asociada a la Viña Torres, sigue dando qué hablar a todo nivel. Esto por los impactos medio ambientales que podría significar tamaña plantación de monocultivos en la estepa patagónica, caracterizada por la ausencia de bosques y árboles hace miles de años.

Senadora Ximena Órdenes

«Dos millones de pinos en la región de Aysén no constituye una medida para hacer frente al cambio climático. Plantaciones forestales de esta naturaleza ni siquiera pasan por el Sistema de Evaluación Ambiental y más preocupante es que los titulares de este tipo de iniciativa apuntan que se determina utilizar nuestra región, porque les resulta más barato. Viña Miguel Torres asegura que ‘buscamos tierras en alguna parte del mundo donde el terreno fuera asequible, que no fuera demasiado caro”, dijo la senadora Ximena Órdenes.

La parlamentaria por Aysén agregó que “es de esperar que en la región haya una voz única rechazando esta iniciativa de manera de impedir este tipo de proyectos. Estoy convencida que es el camino equivocado para avanzar en materia de protección ambiental, donde tenemos una serie de desafíos como proteger los humedales, las turberas, los océanos azules y conservar el bosque nativo», subrayó.

Autoridades coinciden en la importancia de ajustar las leyes ambientales para decidir proyectos que afectan la biodiversidad

La gobernadora regional, Andrea Macías, en tanto, señaló que medidas de este tipo no dan respuesta a la protección del medio ambiente. “Lamentablemente tenemos un sistema que permite que venga cualquier persona a hacer un proyecto para el cual no siquiera se le exige mínimos de consideración ambiental. Como país tenemos una tremenda debilidad en materia legislativa, por lo tanto, hacer el llamado a nuestros parlamentarios a generar las modificaciones que sean necesarias para proteger nuestro medio ambiente. En este caso estamos hablando de millones de pino ponderosa y que además en la región conocemos el daño que han hecho, una especie que consume mucha agua y pone en riesgo -además con el déficit hídrico- colocar una especie que consuma mucha agua es hacer daño, una especie además altamente susceptible de generar incendios. Recordar que las praderas de estepas en Coyhaique Alto están con serios problemas de conservación, por lo tanto, urge que la ley de medio ambiente se fortalezca y que considere que este tipo de iniciativas deben ser sometidas a estudio de impacto ambiental. No podemos permitir que la excusa de la compensación de la huella de carbono sea en desmedro o dañando otros ecosistemas en nuestra Patagonia”, subrayó la máxima autoridad electa de la región de Aysén.

¿Qué evaluación hizo la empresa para plantar este monocultivo?

Consejero Regional, Rodrigo Araya

Para el consejero regional por Coyhaique y presidente de la Comisión de Ciencia y Tecnología del CORE, Rodrigo Araya, existen al menos dos áreas que se deben considerar. La primera de ellas es la normativa medio ambiental. “Tenemos una política de ordenamiento territorial recién publicada en el diario oficial, pero son orientativas, no establecen normas, ni reglamentos, con respecto a cómo conjugar territorio, biodiversidad y emprendimientos en distintas áreas productivas”, dijo coincidiendo con la senadora Órdenes y la gobernadora Andrea Macías, en orden a la falta de una regulación seria en este tipo de iniciativas.

Cabe señalar que la región tiene en vigencia el Plan de Regulación de Ordenamiento Territorial que vincula a las instituciones públicas. En este plan se integran los programas y proyectos de inversión con dineros sectoriales, pero no incorpora a los privados, por lo que éstos tienen absoluta libertad para realizar las acciones que estimen pertinentes en los terrenos de su propiedad.

Si bien es cierto Miguel Torres, patriarca de la empresa vitivinícola, señaló que se busca disminuir el impacto del circuito del carbono, una razón atendible desde el punto de vista medio ambiental. Sin embargo y por otra parte existe un vacío legal, ya que no hay limitaciones, ni obligaciones de una evaluación de impacto ambiental, “porque no es una plantación productiva de celulosa o madera, sino que tiene un espíritu conservacionista”, añadió el también médico. Esto significa que tampoco es obligación solicitar permisos en CONAF, SAG u otras instituciones.

Transparencia, información y participación

Para el militante de Revolución Democrática, que iría a la reelección como consejero regional, este vacío debe despejarse en el marco de la nueva constitución, que se discute en el Palacio Pereira y que debería ser votada en un plebiscito el próximo año.

Para Araya el tema va mucho más allá de la especie que se decida plantar, “ya que la estepa patagónica no ha tenido árboles o bosques los últimos 12.500 años”.

Una cuestión distinta ocurrió con el parque eólico Kosten Aike, en Coyhaique Alto, que tuvo que ser sometido a una declaración de impacto ambiental, donde se generó un estudio del impacto sobre la biodiversidad.

Cabe señalar que este proyecto, ubicado en un sector muy cercano al que la familia Torres adquirió para la plantación de pino ponderosa, espera instalar 10 aerogeneradores con una capacidad de 36MW y 151 GW anualmente.

En las estepas patagónicas existen al menos 48 plantas de especies nativas, 27 especies de hongos, 43 de líquenes, animales, patrimonio arqueológico, hay al menos dos sitios de interés paleontológico, además del impacto en el paisaje de la estepa que un proyecto de esta naturaleza puede llegar a provocar.

Ante esto Araya se pregunta, cuál fue la evaluación que hizo la empresa para hacer esta plantación de monocultivo. “Si la empresa se está instalando acá se le debe pedir un compromiso con el territorio y sus comunidades, donde una inversión de este tipo debería considerar estos elementos”.

Esto sin contar el eventual consumo de agua en el lugar, cuando se habla de cambio climático. “Este monocultivo cuánta agua dejará disponible para el resto del ecosistema, cómo afectará la cuenca y el recurso hídrico”, es lo que se pregunta gran parte de la población aysenina.